EL MAYORDOMO DEL PAPA DENUNCIA MALOS TRATOS DEL VATICANO

De 'cuervo' y traidor a presunta víctima de malos tratos por parte del Vaticano. Paolo Gabriele, el mayordomo del Papa acusado de robo agravado de documentos confidenciales, ha declarado esta mañana que tras ser detenido por las autoridades de la Santa Sede estuvo inicialmente encerrado en una celda tan pequeña que ni siquiera podía estirar los brazos. Y no sólo eso: durante entre 15-20 días la luz de su calabozo permaneció encendida ininterrumpidamente, 24 horas al día. "¿Es verdad que en la primera celda en la que estuvo encerrado no podía siquiera estirar los brazos?", le ha preguntado esta mañana su abogada defensora, Cristina Arru, durante la declaración que el mayordomo ha sido prestado ante el tribunal vaticano que lo está juzgando. "Sí, es verdad", ha respondido el ex ayuda de cámara de Benedicto XVI. "¿Es verdad que durante 15-20 días la luz de su celda estuvo encendida 24 horas al día?", quiso saber la abogada. "Sí", contestaba el mayordomo. "En la celda no había interruptor y la luz estaba encendida 24 horas". 

  ¿Un 'Guantánamo' en el Vaticano?

La revelación de las presuntas terribles condiciones del encierro del mayordomo del Papa, que algunos periodistas no dudaban en comparar con las de Guantánamo, han provocado que el mismo fiscal vaticano haya visto obligado a abrir una investigación por presuntos abusos en la detención de Paolo Gabriele. El ayuda de cámara de Benedicto XVI fue detenido el 23 de mayo pasado, después de que en un registro realizado en su vivienda fueran encontrados numerosos documentos reservados del Papa. Su detención se prolongó en total durante 53 días, trascurridos los cuales se le concedió el arresto domiciliario. Federico Lombardi , el portavoz de la Santa Sede, ha subrayado que le parecía curioso que salgan ahora a relucir las supuestas malas condiciones de detención de Gabriele y que en "hasta la celda más pequeña del Vaticano cumple con los requisitos internacionales". Respecto a la iluminación ininterrumpida, indicó que es algo que hay que aclarar. 

  El mayordomo se declara inocente 

 Gabriele se ha declarado hoy inocente del delito de robo agravado del que está acusado, y por el que podría ser condenado a hasta 4 años de cárcel. "Respecto a la acusación de robo agravado me declaro inocente, pero me siento culpable de haber traicionado la confianza que había puesto en mí el Santo Padre". Además, el mayordomo se ha reafirmado en que no recibió dinero ni otro tipo de compensación por sacar documentos reservados de la oficina del Papa y que lo hizo con el objetivo de abrir los ojos a Benedicto XVI, al que ha pintado como una persona manipulable y no correctamente informado sobre lo realmente sucede en el Vaticano. "Lo que me escandalizó es que comiendo en la mesa del Santo Padre tenía la posibilidad única de hablar con él, y maduré la convicción de que es fácil manipular a la persona que tiene en sus manos el poder de decisión", ha declarado. "A veces el Papa hacía preguntas que de cosas de las que debía de estar informado". El mayordomo ha confirmado que no tenía cómplices. Pero ha reconocido que había gente en el Vaticano (incluidos dos cardenales) que le hacía confidencias en un "clima de sugestión", aunque ha destacado que no actuó movido por ellas y que en cualquier caso no han jugado ningún papel en la filtración de documentos.